Cómo poner correctamente las correas de remolque en tu auto

Los fierros no tienen palabra de honor y ningún vehículo está exento de fallar en el momento menos esperado y quedarnos tirados en el camino, sin posibilidad de poder llamar a una grúa, dado que estamos en una zona con una deficiente o nula señal de telefonía celular.

Cómo Remolcar un Coche - Velocidad Total - YouTube

Pero también puede suceder que, por andar de aventureros en la arena de la playa o en el lodo en un auto que no es apto para enfrentar esos escenarios, se quede atrapado. Ya sea que nos suceda o que alguna persona esté pasado por un trago amargo similar, existe una herramienta fundamental que será de gran ayuda para salir bien librados: las eslingas o correas de remolque.

Estos componentes, para remolcar un auto con otro auto, están hechos de un material que es muy resistente a la fuerza de tracción y que, dependiendo de su uso, pueden llegar a soportar la fuerza de arrastre de hasta ocho toneladas. Además, en los extremos, cuentan con ganchos para sujetarse a los puntos de anclaje del auto.

De esta forma facilitaremos la labor de rescatar un auto atascado o de ayudar a otra persona que está en esa condición, o que  otro vehículo nos pueda remolcar a un lugar más seguro para solicitar una grúa.

Nueva o usada, lo primero que debemos hacer es desenredar la correa y revisar que no tenga fisuras o esté deshilachada, pues podría romperse bajo presión cuando comencemos a jalar el vehículo averiado; evita usarla si detectas algún problema.

Lo siguiente es ubicar el punto en anclaje, tanto del auto a remolcar como del vehículo que tirará de él.

Hoy en día, la mayoría de los coches cuentan con estos puntos en las partes bajas de las fascias, que pueden ser en forma de ganchos, agujeros circulares cortados sobre el acero grueso y los que están ocultos por una pequeña tapa que está puesta a presión, en los que se atornilla un gancho de arrastre, el cual equipa el coche.

Consulta el manual del propietario de tu vehículo para encontrar este punto sobre la parte delantera del vehículo que vas a remolcar, y en la parte trasera del vehículo remolcador. Si se trata de ganchos, bastará con anclar la correa al punto. Si se trata de un agujero, debemos pasar la correa por el y sujetarla con su propio gancho, pero si cuenta con anclajes ocultos en las fascias, será necesario atornillar el gancho de arrastre y ahí sujetar la correa de remolque.

Una vez que ambos vehículos están enganchados, el remolcador debe iniciar la marcha lentamente, hasta que la correa quede ajustada y coloca algún paño o prenda sobre la correa, pues si se rompe, dicha prenda reducirá el efecto de látigo.

El desplazamiento debe ser a baja velocidad entre ambos coches, ya que el conductor del vehículo averiado debe controlar los frenos y estar atento a la dirección para evitar una colisión durante el remolque.

Recuerda que sólo debes utilizar las correas de remolque para jalar un vehículo por una distancia corta, la suficiente como para evitar que se suelte.

FUENTE: https://www.atraccion360.com/

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *